Lucha por salud pública de calidad

Entrevista con Vanesa, pediatra del Hospital Garrahan

12 de junio de 2025

 

-Te pido que te presentes.

-Vanesa Fauda, 35 años, actualmente soy Jefa de Residentes del Servicio de Nefrología, Diálisis y Trasplante Renal del Hospital Garrahan, y una de las delegadas de la asamblea de residentes de la Ciudad de Buenos Aires en el Hospital Garrahan, también una de las representantes de la asamblea de residentes y concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires.  


-Los médicos de planta del Hospital Garrahan están dentro del convenio de hospitales nacionales, ¿cómo están enmarcados jurídicamente los residentes?

-El contrato de los residentes no es un contrato laboral de relación de dependencia tradicional. El cargo se obtiene por concurso, sumando el puntaje obtenido en el examen y el promedio de la carrera. Se considera como una relación de formación en servicio con características especiales. El sistema de residencias se rige por normas y leyes propias.

Para las residencias de Nación su empleador es el Ministerio de Salud de la Nación y para los que somos residentes dependientes de Ciudad de Buenos Aires, nuestro empleador es el Ministerio de CABA pero trabajamos en el Hospital Garrahan, a través de otro concurso. Varios ya somos médicos y pediatras, tenemos dos títulos y además estamos haciendo una subespecialización, se llama posbásica, en distintas áreas, dermatología, oncología, neumonología, etc; como así también hay especialidades básicas como bioquímica, kinesiología, por nombrar algunas pero son un montón. Mi especialización es nefrología pediátrica. El examen del sistema de residencia está abierto para que lo rinda cualquier médico a nivel nacional. La mayoría venimos de la Universidad de Buenos Aires. Hay chicos que han hecho la carrera en el exterior y actualmente están viviendo en Argentina y rinden y si les fue bien, también pueden entrar. 

 

-¿Tienen los mismos salarios que quienes cobran por Nación? 

-No, estamos un poco mejor, tenemos 200 o 300 mil de diferencia, por eso el hospital quería negociar con los residentes de Nación diciéndoles ‘los equiparamos a Ciudad de Buenos Aires’, cuando nosotros estamos haciendo nuestro propio reclamo por recomposición salarial, la verdad no tenía mucho sentido. Lo que cobramos no alcanza, para darte una idea tengo dos trabajos más, los domingos en un sanatorio y algunos días hago guardias en otro hospital público. 


Lo que hacemos es debatir nuestras problemáticas en asambleas y tenemos como objetivo agruparnos en forma Interjurisdiccional y lograr asambleas conjuntas entre CABA, Provincia de Buenos Aires y Nación, porque entendemos que compartimos la misma situación, atendemos pacientes, laburamos en el Hospital todos los días, 8 horas diarias, sumado a 6 a 8 guardias por mes según la disciplina, y por ende muchos de nosotros entendemos que podemos llegar a coordinar un pliego de reclamos conjunto, para que ya no tengan la excusa los empleadores de decir: ‘vamos a equiparar con otra jurisdicción que está un poquito menos precarizada’ El objetivo sería que todos los residentes tengan el mismo sueldo inicial para un residente de primer año. 


-Además del presupuesto salarial, ¿el resto del presupuesto del hospital viene declinando en los últimos años?

-Sí, está estancado, no acompañó el nivel de la inflación. Hacemos todo lo posible para sostenerlo, la atención del hospital se sostiene y después se van haciendo pedidos particulares cuando hay materiales faltantes.


-La semana pasada habían circulado números que ustedes salieron a refutar respecto de la cantidad de empleados que tiene el hospital. 

-Para decirnos ñoquis… En el Garrahan tenemos 4.728 personas en planta, conducción, asistencial, logística. Específicamente en lo que sería el área asistencial, hay 588 médicos; el tramo profesional no médico, bioquímicos, kinesiólogos, psicólogos, está compuesto por 1.261 personas. Después está el tramo técnico, que son 1.073. Ahí hay un problema grave con enfermería, porque a muchos no les reconocen la carrera como profesional. Entonces algunos lamentablemente están ahí incluidos en el tramo técnico, (y cobran menos) pero en realidad son enfermeros. Después hay 265 ayudantes de servicio , para que se entienda, son los que nos ayudan a llevar las muestras, estudios y demás entre una parte y otra del hospital, considerando que nuestra vorágine es bastante importante. Si tenés, ponele, 5 chicos a los que que le tenés que sacar al laboratorio al mismo tiempo porque tienen un proceso agudo de enfermedad, necesitás un auxiliar que vaya rápido al laboratorio mientras el médico está atendiendo. Auxiliares, otra situación similar, son 33, así que tenés 3.190 personas en el tramo asistencial. Después tenés 581 en el tramo de conducción, que se necesitan, obviamente, en todas las áreas. El hospital es muy grande, hay 11 salas de internación, 5 terapias, incluida neonatología, hay una guardia externa que atiende en forma ambulatoria en forma constante, con internación propia en guardia externa con 3 Observaciones, así se llaman las salas donde están internados pacientes, sumado a una unidad de contención estacional que puede llegar a albergar como 60 camas y todo eso necesita personal que lo conduzca. Y todo el tramo de gente que se encarga de logística, que eso implica también profesionales, ahí está el tramo administrativo justamente, en total son 957. Los administrativos en sí mismo son 473. Por eso es que se desmintió los números, pusieron como administrativos a gente que es claramente del tramo asistencial, que puede que no sean médicos, pero que están dentro de una responsabilidad técnica u otro tipo de profesional, como te decía. Las psicólogas, por ejemplo. Y después están los 250 residentes de pediatría de Nación, nosotros que somos 78 de CABA, y otro sector importante son los becarios hospitalarios, que están más precarizados todavía, son 210 en este momento. La figura del becario es la de un profesional médico y pediatra que está haciendo, como nosotros, una subespecialización y que ese sí es personal contratado directamente por el hospital. Reciben un ‘estipendio’, así se lo llama, no les hacen aportes y tienen ciertos beneficios, le dan una obra social y ART, no tienen aguinaldo, sí vacaciones y hacen la misma cantidad de guardias que nosotros, y ganan aproximadamente lo mismo que los residentes de posbásica de CABA. Están también llevando adelante su propio reclamo salarial, que es directamente al Hospital Garrahan.


Para dimensionar la atención que se da, el hospital atiende niños y niñas y adolescentes hasta los 16 años (y cuando hay situaciones crónicas muchas veces se los sigue atendiendo más allá de esa edad). El año pasado atendimos 407 mil consultas externas y alrededor de 610 mil consultas en el área ambulatoria. Se realizaron 12 mil cirugías, 115 trasplantes y se atendieron más de 77 mil emergencias. Recibieron el alta después de estar internados más de 28 mil pacientes.


-¿Podés caracterizar el conflicto que están atravesando?

-Es bastante profundo el conflicto, no empieza ahora, desde el espacio de residentes se hicieron paros por presupuesto y por considerarnos fuera de la canasta familiar a varios gobiernos, cuando estaba Alberto Fernández, cuando estaba Mauricio Macri, pero el ajuste más importante y sin ningún tipo de feedback ni respuesta se vio a partir de noviembre de 2023. El presupuesto del hospital está congelado desde esa fecha y no hubo un aumento real, no más de entre 1 y 3% en general para todos. Desde el 2024 se hicieron primero cartas, presentaciones, mostrando esta situación, mostrando que la planta y los residentes estábamos en una situación de precarización importante. A partir de que no hubo respuesta para dialogar y ver cómo se podía modificar esta situación, se empezó con medidas de fuerza, que se fueron escalonando, primero solamente abrazos al hospital, después cese de actividades y luego paros. Los paros del año pasado fueron diez, en conjunto la planta y también habían hecho paros los residentes de Nación. No se consiguió nada, entonces desde 2025, después de pasar los periodos de navidad, vacaciones, etc., y empezar a ver que no había ningún cambio, y que solo había habido esos mini aumentos, ejemplo a la planta se le ha dado un pequeño plus de 15% por complejidad que no se otorgó ni a becarios ni a residentes, solamente al sector médico.  En este contexto se empezó nuevamente a activar la lucha. La residencia de Nación, que está conformada principalmente por médicos que están haciendo una especialidad, la de pediatría, son aproximadamente 250, sumado a eso también hay una residencia de Nación correspondiente a farmacia, que tiene 32 residentes, y la residencia de trabajo social, que lamentablemente es otro de nuestros pliegos de reclamo, fue cerrada este año por decisión del gobierno. O sea, ya no tiene nuevos ingresantes para este año, y es una parte muy importante del hospital. Trabajamos con pacientes que en general tienen condiciones vulnerables, requieren claramente una articulación con el servicio social. En este contexto, sabiendo que ya habían empezado a hacer su reclamo el año previo y no habían tenido respuesta, decidieron comenzar desde donde habían dejado. Lo máximo que habían llegado a hacer era 48 horas de paro, manteniendo las guardias, entonces ahí empezaron a decir, ‘hagamos 48 horas pero sin guardias’. Siempre con cartas previas, explicando la situación, tratando de primero tener una mesa de diálogo que no hubo respuesta, entonces se llegó a esa medida, a partir de ahí se escalonó a 72 horas, luego 96 horas y después decidieron en asamblea de residentes un paro por tiempo indeterminado sin guardias. Cuando les dicen que lo único que le iban a ofrecer era un bono, no una recomposición salarial real, sino un bono de aproximadamente 300.000 pesos en negro, que nadie tampoco les firmaba si era por única vez o para siempre, dijeron que no estaban de acuerdo porque no era lo que estaba en su pliego de reclamos. Recordemos que están ganando 800 mil pesos siendo ya médicos, haciendo una especialidad, el resto también son profesionales, ellos porque son el mayor número, pero el resto también es profesional, y trabajan todos los días, 8 horas diarias, sumado a las 6 a 8 guardias por mes, un total de entre 60 y 90 horas semanales de trabajo. Por esto los residentes cobran 800 mil pesos el primer año. Viendo que lo consideraban insuficiente y que no era una recomposición salarial real, decidieron mantener la medida y cuando se lo estaban comunicando al sector de docencia del hospital reciben un llamado desde el Ministerio de Salud de Enrique Rifurcat, Subsecretario de Institutos y Fiscalización, que dice que tenían en su poder telegramas de despido, firmados aleatoriamente, de residentes, en general R3 o R4 para que sea más efectivo, porque son los que más tienen que perder, están a punto de terminar su especialidad, y eso hizo que hagan una asamblea de urgencia y que decidieran, la verdad que con bastante pesar, nunca vi tanta gente llorar junta, eran 300 chicos llorando, porque no querían bajarse, sabían que no estaban consiguiendo nada, pero lo hicieron en pos de cuidarse entre sí, porque tampoco nunca en la historia habíamos tenido este tipo de amenaza directa hacia la formación. Recordemos que están haciendo una especialización, si los echan, esto no es que uno va a una entrevista y conseguís otro laburo. Para entrar a una residencia, y sobre todo la de este hospital que es bastante requerida, tenés un examen, se estudia durante un año y requiere que estés dentro de los primeros puestos para poder elegir el Garrahan, te tiene que ir muy bien. Sumado a eso se exige un buen puntaje en tu promedio de la carrera. Son ocho años de formación en medicina, más tres o cuatro, según el año en que estuvieran, R3 o R4 de pediatría, y si te sacan del sistema no podés volver a entrar, no podés volver. Es perder su formación y por eso decidieron bajarse por el momento de lo que sería la medida activa de paro. Sí siguen difundiendo lo que pasa y la verdad es que lograron poner en agenda el conflicto del Garrahan en forma bastante masiva. 


Mientras tanto las familias, la comunidad, nos apoyan un montón. A los pacientes le venimos contando lo que está sucediendo, uno les tiene que avisar, siempre mantenemos la atención pero obviamente los pacientes se preguntan cómo va a ser y todos te dicen que están de acuerdo y quieren venir a apoyarnos. A mí me mandan montones de mensajes preguntándome donde es la movilización para ir. Nosotros no vamos en contra de los pacientes, todo lo contrario, estamos defendiendo la salud pública, porque lo que conlleva esto, y lo vemos con preocupación en los últimos años, es el vaciamiento del hospital por las renuncias de la planta y el menor ingreso de residentes. Eso se da en el marco de una precarización instaurada en la cual uno tiene muchas horas de trabajo, con una responsabilidad que se va incrementando según tu año de residencia y según el cargo que tengas, sos médico, estás atendiendo niños; encima es un hospital de alta complejidad donde la mayoría no son niños sanos. Tenemos pacientes de alta complejidad con patologías graves, complejas, oncológicos, trasplantados. Percibir un salario por debajo de una canasta básica hace que la gente vea menos atractivo hacer medicina, y si ya hiciste medicina es mucho menos atractivo entrar a un sistema de residencia. Eso es una gran pérdida para la sociedad a futuro, nos vamos a quedar sin especialistas.

 


El miércoles 4 de junio los residentes de nación iban a comunicar que iban a continuar con las medidas de fuerza, y ahí les llega esta información de que tendrían los telegramas firmados, una persecución importante. Mientras tanto el resto de la planta del hospital ya venía tomando medidas, organizándose en asambleas, porque en la misma situación también tenemos empleados de planta de distintos sectores que ganan lo mismo que los residentes, y otros que ganarán un poco más, pero insisto, sin aumento desde diciembre del 2023, un aumento real de recomposición salarial, que se corresponda con las tareas realizadas. La planta acá también tiene horario extendido, a diferencia de otros centros, se trabaja de 8 a 16 sin excepción y obviamente la responsabilidad que tiene el sector profesional y en particular los médicos por el cuidado de los pacientes es mucho mayor aún que la residencia. Esto logró unir a todos los sectores del hospital, entendiendo que la salud es interdisciplinaria y se requiere de todos para poder lograr una buena calidad de atención, ya sea el camillero que lleva al paciente al quirófano para hacer la cirugía, sea el administrativo que es la primer persona que te atiende cuando llegás al hospital, las enfermeras, el bioquímico que procesa el análisis de laboratorio, etc… Se logró que se genere bastante unidad entre todos estos sectores, entendiendo que estamos en la misma situación, no es solamente un reclamo del sector médico, y se fueron logrando sostener estos paros. Cuando pasó lo de los residentes estuvo muy bueno que salió toda la planta, y el resto del personal en formación, a defenderlos. Un ataque directo, vergonzoso, bajar así un reclamo legítimo, con amenazas. Y también se le cuestionó esto al Consejo Administrativo del Hospital y a Docencia, no se expidieron, ni siquiera diciendo que estaba mal lo que le estaba pasando a los residentes, no dijeron absolutamente nada. Al otro día, el jueves, hubo un gran paro en el hospital, incluso con reclamo desde la planta al Consejo de que renuncien, lo mismo a Docencia, a los residentes se los defendió desde el momento uno. A partir de todo esto se hizo aún más fuerte la lucha de la planta, inclusive enfermería que tiene una asociación gremial, la mayoría están agremiados a UPCN, lograron autoconvocarse desde la base y hacer su propio pliego de reclamos y participar de los paros, de hecho hoy están de paro, a pesar de que su central sindical no está muy de acuerdo. Se le está imponiendo a los sindicatos de salud desde la base que llamen a paro, es una de las mociones votada en asamblea. Por otro lado tenés el sector de autoconvocados, que es el que está en todas las redes, @Garrahandepie, particularmente de planta médica y después tenés el resto de los profesionales y no profesionales del hospital, hay también asamblea de administrativos y otros sectores que están agrupados, haciendo asambleas por sector. Se conformó un comité de lucha, que une a representantes o delegados votados por cada sector, de todos los sectores del hospital, para mostrar la unidad y que todos vamos por el mismo camino. 


-Mencionaste a la docencia. ¿Qué tareas realizan y qué responsabilidad le asignan en el conflicto? 

Todo hospital escuela necesita un cuerpo de docencia, donde se ponen las actividades de la residencia de pediatría y del resto, por ahí pasa la aceptación de rotantes extranjeros, de rotantes de otros hospitales que vienen a trabajar con nosotros, y también se hablan las cuestiones particulares. Consideramos que el reclamo por lo que pasó con los residentes era también a Docencia, porque justamente los residentes dependen de la Dirección de Docencia e Investigación del hospital. 


Hay una intención de dividir, que sintamos que estamos sectorizados y que tenemos divisiones hacia quién va dirigido nuestro reclamo. Cuanto más seamos y estemos unidos, más problema es para los de arriba. Se está viviendo un cambio de paradigma, mucho más que una lucha por lo salarial. Hablamos de cantidad de horas trabajadas, de falta de compensación en el ámbito personal, sentir el burnout, que es esto del médico que está quemado por las situaciones que vive día a día, porque atendés pacientes complejos durante muchas horas, eso de alguna manera obviamente te llega, y encima sin un reconocimiento, sin más tiempo libre en tu casa, y demás. El Garrahan fue la chispa que está iniciando los reclamos en el resto. No solamente en el sector salud, también se está activando la lucha salarial en concurrencias y residencias de CABA y en Provincia de Buenos Aires y otros trabajadores en otros sectores que también están viendo que están por debajo de la canasta básica, no somos los únicos en esa situación, y creo que por eso rápidamente el gobierno salió a callar a los residentes. Estamos yendo en contra de la lógica del déficit 0 y eso es un peligro para el plan del gobierno.


-Mencionaste las situaciones de burnout y pensé en la pandemia, ¿cómo la atravesaste? ¿Ya eras parte del sistema de salud?

-Me recibí en 2016 de médica y en la pandemia estaba haciendo la residencia de pediatría en el Garrahan. Atendía todo el tiempo con ese disfraz que usábamos. Fue una experiencia desgastante y estresante. Desgastante por todo lo que había que ponerse y sacarse para atender a cada paciente. Estresante porque podías contagiarte de algo que quizás te mataba, o lo llevabas a tu casa y contagiabas a tu familia. 


-Durante la pandemia los aplaudían, ahora les bajan los salarios y los amenazan.

-Había de todo, gente careta… te aplaudían pero querían que estés lejos. En el edificio donde vivía una vez me tiraron un cartel que decía “andate de acá, no queremos que nos infecten”. Estaba trabajando todo el día y sentía persecución cuando llegaba a mi casa, y eso que creía que nadie sabía que era médica, porque no volvía con el ambo puesto. Hicimos el balance de que éramos descartables en 2022, cuando estábamos en lucha por el reclamo salarial en la asamblea CABA. Se siente denigrante y perverso. Fuimos indispensables, nos trataban como “personal esencial” al personal de salud y ahora parece que somos descartables, que podemos vivir por debajo de la canasta familiar y totalmente precarizados.    


-¿Cuáles son las próximas acciones?

-Ayer un paro en el hospital sin movilización, hoy se mantiene el paro con movilización al Obelisco a las 15:30, a Plaza de Mayo a las 16, se va a hacer un abrazo simbólico al Garrahan. Nosotros nos manejamos con un método democrático de asamblea conjunta entre todos los sectores del hospital, así que luego de esa acción se va hacer una asamblea y se decidirán las medidas de la semana que viene. La idea es que en algún momento nos escuchen, nosotros lo que más queremos es volver a nuestra actividad habitual asistiendo a los pacientes y no estar en la calle, pero si no hay respuesta supongo que se volverá a votar una acción para la semana próxima. 


 

 


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